Seguros de Moto

El comprarnos una moto también exige buscar unos seguros de moto que vayan acorde a nuestras expectativas. Puede ser un gran quebradero de cabeza, como sucede con los demás tipos de seguros. Por eso, no podemos ni debemos dejarnos llevar por las primeras impresiones.

Siempre es aconsejable estudiar bien cada uno de los contratos y de las opciones que ponen a nuestra disposición. Necesitamos una buena protección tanto para nosotros como para la moto y por eso, tenemos que buscar las mejores respuestas a unas preguntas básicas.

Tipo de póliza en los seguros de moto

El tipo de póliza es una de las dudas más frecuentes a las que enfrentarnos. Porque en ellas estará la cobertura necesaria para el conductor y para la moto en sí.

  • Seguro de moto a terceros: En este caso se trata del seguro básico y obligatorio. Cubrirá daños que pueda tener la moto pero no los gastos médicos del conductor. Claro que también hay la opción de un seguro a terceros pero ampliado. En este caso, podemos añadir más cláusulas, quedando más cubiertos, en líneas generales. El robo e incendio estarán cubiertos pero no los gastos médicos en caso de accidente.
  • Seguro de moto a todo riesgo: Aquí hablamos de un seguro completo. Por lo que ganaremos en confianza y seguridad. Aunque sean un poco más caros, es cierto que a la larga compensa, sobre todo en caso de accidente, de robo o de incendio. Entrarán tanto los gastos de la moto como del motorista.

Moto a todo riesgo

Si quieres estar totalmente tranquilo o tranquila cuando hablamos de los seguros de moto, entonces el tener la moto a todo riesgo, te lo concederá. Un seguro de este tipo suele cubrir los daños propios que equivalen tanto a la moto como al casco. También las lesiones o los daños que se les puedan causar a otros mientras circulamos con la moto.

Pero no solo eso, sino también estaremos a salvo tanto de robos como de incendio, asistencia en carretera y otros puntos que pueden llegar a suceder. Eso sí, siempre debes informarte en la compañía donde vas a realizar el seguro, porque puede haber letra pequeña y es conveniente que preguntes hasta el más último detalle.

Seguros para motos clásicas

Cuando hablamos de motos clásicas hacemos referencia a todas aquellas que tienen más de 25 años. Por lo que se convierten en una distinción especial, cumpliendo una serie de requisitos que hacen que hablemos de ellas como clásicas. Por lo que en este caso, los seguros de moto también pueden variar con respecto a ellas, ya que no es lo mismo asegurar una de ellas que una moto básica normal.

Esto es porque están consideradas con un gran valor histórico, de manera que se merecen una distinción especial. Una de esas distinciones es que tienen un valor más reducido.

Sí, los seguros serán mucho más económicos ya que se supone que esta clase de motos no se usa tanto como las demás. De ahí que cuantos más años tenga tu moto, menos pagarás por ella. Pero debe cumplir con una serie de requisitos para conseguirlo.

  • No debe tener más de 5000 kilómetros anuales.La antigüedad de la moto tiene que superar los 20 años.El conductor debe tener más de 25 años.El propietario de la moto y del seguro debe ser la misma persona.

Por todos estos motivos, el seguro que mejor acompaña a una moto de este tipo es el a terceros. Ya que cubre lo básico como bien hemos señalado, que incluye la responsabilidad civil.

Asistencia en carretera

La asistencia en carretera es una de las coberturas imprescindibles para tus seguros de moto. No solo es la asistencia que presta la grúa para recoger la moto, en caso de avería o accidente, sino que también auxilia al conductor. De modo que arreglará la moto pero también nos llevará a nuestra casa. Es por ello que las pólizas de los seguros de moto que sean básicas, suelen cubrir la grúa de cara a la moto pero no para nosotros.

Así que debemos tener en cuenta la opción de que sea para los dos. Sin duda, es otro de esos puntos que debemos tener bastante claros cuando vayamos a contratar un seguro. Porque necesitamos de ciertas coberturas, aunque sea un poco más caro, para quedarnos tranquilos.